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Frasier: teatro adaptado al medio televisivo

Ayer ví con agrado uno de los mejores capítulos de una de las mejores comedias de situación: Frasier. Era el capítulo en el que Daphne volvía de un descanso en un balnerario en el que le hicieran perder el peso que había adquirido por ansiedad.
No deja de ser una excusa para disimular el embarazo de la actriz que lo interpreta, y es un claro ejemplo de como este tipo de acontecimientos se pueden integrar perfectamente en la trama de la serie, dando lugar además, a unas escenas magistrales.
Pero son tantos los elementos sobre los que podríamos destacar referentes a esta serie, que he decidido ir haciéndolo poco a poco, en distintos artículos, para saborearlo mejor.
Y es que siempre he visto esta serie como un magnífico ejemplo de adaptar el teatro al mundo la televisión, y explicaré a continuación por qué:


Desde el principio del cine, se han intentado adaptar, con mayor o menor éxito obras teatrales a este nuevo lenguaje que surgía. De hecho, hay magníficas películas de este tipo como pueden ser por ejemplo las adaptaciones de las obras de William Shakespeare, de las que hay más de 40 llevadas al cine, por ejemplo: Ricardo III,de Jeames Keane en 1912, o la versión de Laurence Olivier en (1955), y también de Richard Loncrain en (1965); Hamlet, también en numerosas versiones, Romeo y Julieta de la que cabe destacar la dirigida por Franco Zefirelli en 1968, o la magnífica Ran de Akira Kurosawa (1985) que es una traslación al Japón feudal de “El Rey Lear”.
También ha habido autores contemporáneos cuyas adaptaciones cinematográficas alcanzaron gran éxito como son Un tranvía llamado deseo (1951) dirigida por Elia Kazan sobre la obra de Tennessee Williams, o del mismo dramaturgo, La gata sobre el tejado de cinc dirigida en 1958 por Richard Brooks.
Sin embargo no dejan de ser adaptaciones al lenguaje cinematográfico de un texto creado para su representación teatral, con las diferencias existentes. Por otro lado, existe un espectáculo audiovisual que sería una combinación entre cine y teatro. Nos referimos a la “comedia de situación” o “sit-com”, que según José Antonio Páramo (2002), su humor se caracteriza por estar determinado por la interacción de un pequeño grupo de personajes. Además, estas series se graban en decorados que en cierto modo recuerdan al escenario teatral al estar basadas en dos o tres sets de grabación. Y por supuesto cuentan con público que vive en director la grabación de cada capítulo.
Las diferencias con el teatro serían notables ya que en primer lugar no hay repetición de la función. Además, el público es muy distinto. Cuando Peter Brook (1994) expone las diferencias existentes entre los públicos habla de una cierta predisposición de éste a aceptar o no la obra y cómo es representada por una determinada compañía. Sin embargo , el público asistente a las grabaciones de las sit-com son en su mayoría seguidores del producto televisivo y por tanto son a priori, un público rendido.
Además, André Bazin (2000), cuando hablaba de las afinidades entre cine y teatro decía: “… Construída sobre la comicidad de la palabra y de la situaciión, la comedia americana no recurre con frecuencia a ningún artificio propiamente cinematográfico; la mayoría de las escenas suceden en interiores y la planificación usa casi exclusivamente del campo y del contracampo para realzar el valor del diálogo…” Evidemente, esto sería perfectamente aplicable a la comedia de situación americana, que no sería más que la adaptación televisiva del género cinematográfico.
Llegado este punto, Frasier supone un perfecto ejemplo como concepción teatral de la comedia de situación, que por ejemplo está ambientada básicamente en tres escenarios como son la casa del propio Frasier Crane, protagonista de nuestra historia, el café Nervosa, refugio de Fraiser, y su lugar de trabajo, la emisora de radio KACL.
Además es una serie cuya emisión ha finalizado tras 11 temporadas en las que ha llegado a alcanzar puntas de 20 millones de espectadores en un solo capítulo. Por si esto fuera poco, el desarrollo de cada capítulo está dividido en actos, que a su vez se dividen en escenas, separadas por un letrero negro que titula dicha escena, al modo de las antiguas representaciones teatrales, en las que alguien indicaba con un cartel, dónde se situaba la acción.
Como información adicional, posee el record de haber conseguido cinco veces consecutivas el el premio Emmy a la mejor serie de comedia, y hasta el momento ha obtenido 31 de estos prestigiosos premios norteamericanos entre los que destacan tres premios al actor principal, Kelsey Grammer (Frasier Crane), y dos al mejor actor de reparto para David Hyde Pierce (Niles Crane). Y todo esto partiendo de un personaje secundario de la celebérrima serie Cheers, ya que Frasier Crane era uno de los clientes habituales de este bar, que pasaba largas horas allí, y terminó siendo novio de la camarera Diana Chambers (Shelley Long).
El argumento de base es muy sencillo: Frasier Crane es un excéntrico y snob psiquiatra que tras su ruptura con su novia en Boston decide volver a su Seattle natal donde consigue un trabajo de presentador de un programa de radio durante el cual escucha los problemas de sus oyentes y trata de aconsejarlos, con éxito en alguna ocasión. Como productora del programa tenemos a Roz Doyle (Peri Gilpin) cuya afición es encontrar tantos novios como pueda. En Seattle, su padre Martin Crane (John Mahoney) es un viejo policía retirado a causa de una lesión en la cadera, y ha de irse a vivir con él por su dificultad para moverse. Le acompaña su perro Eddie (genial alter-ego de Frasier) y un viejo y destrozado sillón que no puede combinar con los refinados gustos de nuestro protagonista. Para ayudar al padre en sus ejercicios y en las tareas del hogar, contratan a Daphne Moon (Jane Leeves), una extravagante británica que dice tener poderes psíquicos para adivinar el futuro. Por otro lado, su hermano Niles (David Hyde Pierce), también psiquiatra, le visita habitualmente, entre otras cosas porque su matrimonio parece irse a pique.
Probablemente uno de las razones por las que la serie ha alcanzado ese éxito, sea la universalidad de los temas que trata, crisis familiares, matrimoniales, enamoramientos, envidia, lujuria, ambición… Todos ellos se ven reflejados a los largo de las once temporadas viendo como los protagonistas van evolucionando. Otra curiosidad de esta serie, sería los recuerdos de su serie originaria y los homenajes a dicha serie, pues son varios los protagonistas de “Cheers” que aparecen a lo largo de los capítulos siempre en referencia a la pasada vida de Frasier en Boston. Por último cabría destacar el hecho de que, de todas las tramas y subtramas planteadas, sólo una de ellas se inicia en el capítulo primero y llega hasta el final de la serie, como es la historia de amor entre Niles Crane y Daphne Moon.
La NBC emitió el primer episodio de Frasier el 16 de septiembre de 1993 y sirve para introducirnos a los personajes. La primera escena se llama “El trabajo” y nos sitúa en la KACL viendo como es el programa del Dr. Crane. También conocemos a Roz, su productora, que al finalizar el programa le hace un detallado resúmen de todos sus errores. Con un fundido a negro pasamos a la escena segunda: “El Hermano”, que obviamente nos presenta a su hermano, también psiquiatra, el Dr. Niles Crane, y en cinco líneas define su personalidad perfectamente, y nos da la primera pista sobre su esposa Maris, que más adelante analizaremos cuando veamos el análisis de los personajes. En la escena 3: “El padre”, Martin Crane llega a casa de Frasier para quedarse a vivir con él, lo que no le entusiasma en absoluto pues piensa que sus dos hijos son bastante remilgados, lo que podemos comprobar cuando Frasier describe la decoración de su apartamente con la lámpara de Corbusier, sillas de Eames y una répica del sofá que tenía Coco Chanel en su atelier. Por si esto fuera poco, a Martin le acompaña Eddie, su perro, cuya finalidad detallaremos más tarde.
El acto segundo comienza en el Café Nervosa, donde los dos hermanos deciden contratar a alguien para ayudar en los ejercicios de rehabilitación del padre, y a la vez echar una mano en las tareas del hogar. Así es como conocen a Daphne Moon, una fisioterapeuta británica que dice tener poderes extrasensoriales. A pesar de la disconformidad de Frasier, que piensa que está loca, Martin decide contratarla y además que viva con ellos. Y así se cierra toda la presentación de los personajes de la serie. Con Martin en su vetusto sillón, Daphne al lado izquierda, y Frasier intentando leer algo. Mientras tanto, Eddie no para de mirarle.
El tiempo dramático se corresponde al tiempo y época que se representa, es decir, desde 1993 fecha en que se emite el primer capítulo, hasta su año de finalizacion, el pasado 2004.
Bibliografía

  • BAZIN, André (2000): ¿Qué es el cine?, Rialp, Madrid.
  • BROOKS, Peter (1994): El espacio vacío, Nexos, Barcelona.
  • CASSETI, Francesco y DI CHIO Federico (1991): Cómo analizar un film. Paidos, Barcelona.
  • DONDIS, Donis A. (2003): La sintáxis de la imágen. Gustavo Gili, Barcelona.
  • DORREGO, Luis (1996): Dirección Escénica. J. García Verdugo, Madrid
  • GARCÍA JIMÉNEZ (1995): Jesús, La imagen narrativa, Paraninfo, Madrid.
  • MASCELLI, Joseph V. (1998): Los cinco principios básicos de la cinematografía, Bosch, Barcelona.
  • PÁRAMO, JOSÉ A. (2002): Diccionario Espasa. Cine y TV. Terminología Técnica, Espasa Calpe, Madrid.
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