El pasado martes intervine en los informativos de Canal Sur para analizar las desinformaciones que comenzaron a circular tras el accidente de tren ocurrido en Adamuz.
En contextos de emergencia, la falta de datos confirmados y la rapidez con la que se difunden contenidos en redes sociales crean el caldo de cultivo perfecto para los bulos, las especulaciones y, cada vez más, para piezas generadas o amplificadas con inteligencia artificial.
Este caso vuelve a recordarnos la importancia del periodismo responsable, la verificación de fuentes y una ciudadanía crítica capaz de frenar la cadena de la desinformación.
