En los últimos años la publicidad de los automóviles Audi ha sido simplemente brillante. Y por ello han ganado los premios más prestigiosos del mundo publicitario.
El spot donde un fan de Elvis Presley quiere que su muñeco baile al ritmo de los cambios de marcha supuso un gran éxito no sólo entre los profesionales, sino también entre el público, que acudió en masa a comprarse un muñequito igual para verlo bailar en el salpicadero del coche.
La sencillez y elegancia del anuncio donde se establecía una analogía entre el camello y el guepardo con el bajo consumo y alta velocidad de un determinado modelo de vehículo, era simplemente exquisita. Sin embargo creo que con su último anuncio se han equivocado totalmente.
Sobre el Prestige
El hundimiento del Prestige sigue dando que hablar, aunque no lo suficiente porque, lo que mucha gente no sabe, es que aún quedan 50.000 toneladas en su interior que tarde … Leer más