acusación manifiesta.
Y eso es lo que últimamente no paro de ver en Gran Hermano 6. Empieza a resultar sospechosa la actitud de Mercedes Milá intentando día tras día justificar la existencia del programa y proclamarlo como paradigma de la educación y socialización de la audiencia española.
Y digo esto porque anoche, tras terminar de ver una bonita película que había grabado del satélite, y que os recomiendo encarecidamente, llamada “Quiero ser como Beckham”, ví un trozo de la gala del programa en que el expulsado decía que gracias a GH había aprendido que no debía gritar. Toma del frasco, Carrasco. En realidad más de lo mismo, porque muchos de los que han salido han hecho manifestaciones parecidas.
Mañana nace ‘Próxima TV’
Mañana 1 de diciembre se presenta públicamente ‘Próxima TV’, la mayor cadena de televisiones locales de España, que engloba más de 200 televisiones asociadas, convocado por José Julio Jiménez, Presidente … Leer más