En estos días de fiesta he aprovechado las sesiones matinales para intentar ver algo decente, sin éxito, dicho sea de paso.
Pero cuando el pasado viernes atravesaba el pasillo que conduce a las salas, no pude dejar de ver un enorme cartel que anunciaba algún bodrio de película. Y a su vez anunciaba que si querías ser actor o actriz en la próxima película de Ricardo Bofill debías enviar un mensaje SMS al número nosecuantos, añadiendo en letra minúscula el coste de dicha llamada.
Gran hermano espacial
Soy de las que me despierto con las noticias en la radio. Eso supone que a veces me cueste distinguir entre mi espacio onírico y real, o sea, lo que … Leer más